Lo sutil, lo tenue, forma parte de lo esencial, y lo esencial forma parte de lo sencillo, lo simple. A través de la sencillez, podemos contactar con la esencia de la vida.
Más allá de la belleza de las formas externas, hay algo más ahí: algo innombrable, algo inefable, una esencia profunda, interior, santa. Siempre y dondequiera que haya belleza, esta esencia interior resplandece de alguna manera. Sólo se le revela cuando usted está presente.
¿Podría ser que esa esencia innombrable y su presencia fueran una y la misma cosa? ¿Podría estar allá sin su presencia? Profundice en ello. Descúbralo por su cuenta.
El poder del ahora.
Eckhart Tolle.
